1918 - 1921 Braulio Mejia
1922 – 1924 Juan B. Montoya y Flórez
1924 - 1927 Juan Bautista Londoño
1928 - 1930 Gil J. GIL
1931 - 1932 Alfonso Castro J.
1932 - 1934 Jacinto Echeverri D.
1934 - 1936 Gabriel Toro Villa
1936 - 1938 Martiniano Echeverri D.
1938 -1940 Alfonso Restrepo Moreno
1940 - 1943 Gil J. Gil
1943 - 1944 Hernán Posada G.
1944 - 1945 Joaquín Aristizábal M.
1946 - 1947 Jesús Peláez Botero
1947 - 1948 David Velásquez Cuartas
1948 - Dionisio Arango Ferrer
1948 - 1950 Braulio Henao Mejía
1950 - 1953 Ignacio Vélez Escobar
1953 - Pedro Nel Cardona Correa
1953 - David Velásquez Cuartas
1954 - Oscar Duque Hernández
1954 - 1959 Ignacio Vélez Escobar
1959 - 1960 Alfonso Aguirre Cevallos
1961 - 1964 Oriol Arango Mejía
1965 - 1969 Benjamín Mejía Calad
1969 - 1970 Jorge E. Restrepo G.
1970 - 1971 Jorge Restrepo Molina
1972 - Álvaro Velásquez Ospina
1972 - 1973 David Botero Ramos
1973 - 1974 Vilma Piedrahita de Mejía
1974 - Jorge Luis Duque Velásquez
1974 - 1975 Bernardo Ochoa Arizmendy
1975 - 1977 Héctor Zuluaga Tobón
1977 - 1979 Federico Diaz
1977 - 1980 Antonio Yepes Parra
1980 - 1981 Carlos Lerma Agudelo
1981 - 1983 Oscar Velásquez Acosta
1983 - 1987 Jaime Borrero Ramírez
1987 - 1992 Javier Giraldo Mùnera
1993 - 1995 Samuel Alberto Arango Rico
1995 - 2002 Alberto Uribe Correa
2002 - 2006 Luis Javier Castro Naranjo
2006 -. Elmer Gaviria Rivera
martes, 17 de junio de 2008
viernes, 13 de junio de 2008
PIONEROS DE LA MEDICINA
La facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia y su Biblioteca Medica cuenta con una sala patrimonial llamada Sala Historia de la Medicina, la cual, realizá el proyecto “Pioneros de la Medicina” con el objetivo de resaltar la importancia histórica de médicos a nivel regional, nacional e internacional. Cuyo legado ha aportado al conocimiento y avance científico del país a través de los tiempos. Un ejemplo de esos Pioneros de la Medicina es Juan Batista Montoya y Florez. ver video: http://bmedica.udea.edu.co/jbmf/jbmf.swf. Tamb¡én encontramos a Cesar Uribe Piedrahita quien fue una personalidad importante en el campo científico, artístico y literario, autor de numeros trabajos de parasitología, microbiología entre otros campos del saber. ver texto de la biblioteca Medica WZ100 R6-00.
Etiquetas:
Video Pioneros de la medicina
LA FACULTAD DE MEDICINA AL TERMINAR EN SIGLO XIX
Los últimos años del siglo XIX fueron de grandes dificultades para el desenvolvimiento 'de la Universidad de Antioquia y por lo tanto para el desarrollo armónico de la enseñanza y la práctica médica. Según María Teresa Uribe, la generación del Estado Soberano de Antioquia, en sus dos épocas, recoge la casi totalidad de la inteligencia regional de dicho siglo formada bajo el proyecto educativo diseñado por el doctor Pedro Antonio Restrepo Escobar y llevado a la práctica por el doctor Pedro Justo Berrío. El primer grupo de personajes se ubica entre 1853 y 1863. Está conformado por abogados, empresarios, escritores, gobernantes, profesores e intelectuales que fueron formados para hacerse cargo del Estado de Antioquia y definir su futuro. El otro grupo, en el que se destacan los médicos, comprende el período de 1864 a 1886, que se formó en relativa calma, con pocas guerras civiles " que se hizo en el contexto de un proyecto económico y ético cultural coherente y sólido, del cual hoy se puede disentir pero al cual no se le puede desconocer su sentido y sus propósitos de cohesión interna, de identidad regional y de proyección futura". Quizá esta cohesión permitió que el proyecto educativo y el perfil de lo que se ha llamado antioqueñidad no sucumbiera a las guerras civiles del final del siglo que tanto maltrataron a la Universidad. El cuerpo médico tenía sus prácticas profesionales y sociales, sus relaciones de poder y asesoría y su sentido común, es decir, "los caracteres difusos dispersos de un pensamiento genérico de cierta época y de cierto ambiente popular" influidos por ideologías tradicionales y dirigenciales, por la medicina europea, la política, la religión y el lenguaje técnico.
Además de sentido común, el cuerpo médico tenía el sentido de practicidad es decir el espíritu de resolver los problemas sin tanta retórica, con inventiva, imaginación y poder de convicción. Esto se explica quizá porque Antioquia era una ínsula dentro la montaña, sin vías de comunicación y por lo tanto con escasez de los elementos propios para ejercer la profesión lo cual obligaba a los médicos a ser recursivos. Por algo decía en 1851 Carlos Segismundo de Greiff(51) "Una inteligencia rara facilita aún en las últimas filas del pueblo la propensión natural a las mejoras materiales ya la progresiva marcha de ellas, el amor propio y el más noble egoísmo..." y complementaba Agustín Codazzi en 1852 "El hijo de la antigua Antioquia, comparativamente al de las demás secciones de la república, es precisamente aquel que más ha viajado al continente europeo... es trabajador, sabio, fuerte y robusto, posee inteligencia y riqueza, ¿Por qué, pues, no tiene una sola vía comercial para comunicarse con el resto de la república?. Otro aspecto que llama la atención es la manera de comunicarse los médicos entre sí y con los pacientes y sus familiares en Antioquia, que a diferencia de otras regiones, dicha comunicación o relación "no se reforzó sobre prácticas diferenciadoras sino sobre prácticas integradoras que a la postre lograron mayor eficiencia y permanencia que el modelo verticalista y jerárquico". Es llamativa entonces la comunicación cordial, cálida y familiar, distintivo que conserva el médico antioqueño para quien se facilita el trabajo individual y en equipo.
Los médicos del siglo XIX dieron la impronta a la profesión y no obstante las vicisitudes sentaron las bases de la Escuela Médica Antioqueña, influida grandemente por la francesa. Al terminar el siglo se tenía un cuerpo médico, incipiente pero formado; un hospital, con cien años de existencia que empezaba a dejar el estigma tradicional de ser un moridero para dar asistencia y enseñanza; una Academia de Medicina que discutía los problemas médicos, asistía al Estado con sus asesorías en asuntos de higiene y establecía las conductas médicas y éticas a seguir por los profesionales y una Escuela de Medicina para formar médicos y dar atención a las necesidades en salud de la población. Contaban, además con la anestesia, la antisepsia, las técnicas quirúrgicas aceptadas entonces en el mundo de las intervenciones, las transfusiones aún en etapa primitiva, los estudios bacteriológicos, el concepto de homeostasis y, ya en camino el primer equipo de radiología. Tenían muchos problemas pero también grandes sueños por realizar. Así lo expresó Manuel Uribe Angel: "Pertenecemos a una generación que tanto tiene de infortunada, como tiene de dichosa. Si se dirige la vista al pasado, hay mucho qué deplorar, y si se dirige hacia delante, mucho' puede esperarse en bien de las generaciones venideras. Recojamos en este día nuestro pensamiento...trabajemos en el campo de los conocimientos útiles para procurarnos la adquisición de verdades que dejaremos en herencia a las generaciones que han de sucedernos en la patria".
Además de sentido común, el cuerpo médico tenía el sentido de practicidad es decir el espíritu de resolver los problemas sin tanta retórica, con inventiva, imaginación y poder de convicción. Esto se explica quizá porque Antioquia era una ínsula dentro la montaña, sin vías de comunicación y por lo tanto con escasez de los elementos propios para ejercer la profesión lo cual obligaba a los médicos a ser recursivos. Por algo decía en 1851 Carlos Segismundo de Greiff(51) "Una inteligencia rara facilita aún en las últimas filas del pueblo la propensión natural a las mejoras materiales ya la progresiva marcha de ellas, el amor propio y el más noble egoísmo..." y complementaba Agustín Codazzi en 1852 "El hijo de la antigua Antioquia, comparativamente al de las demás secciones de la república, es precisamente aquel que más ha viajado al continente europeo... es trabajador, sabio, fuerte y robusto, posee inteligencia y riqueza, ¿Por qué, pues, no tiene una sola vía comercial para comunicarse con el resto de la república?. Otro aspecto que llama la atención es la manera de comunicarse los médicos entre sí y con los pacientes y sus familiares en Antioquia, que a diferencia de otras regiones, dicha comunicación o relación "no se reforzó sobre prácticas diferenciadoras sino sobre prácticas integradoras que a la postre lograron mayor eficiencia y permanencia que el modelo verticalista y jerárquico". Es llamativa entonces la comunicación cordial, cálida y familiar, distintivo que conserva el médico antioqueño para quien se facilita el trabajo individual y en equipo.
Los médicos del siglo XIX dieron la impronta a la profesión y no obstante las vicisitudes sentaron las bases de la Escuela Médica Antioqueña, influida grandemente por la francesa. Al terminar el siglo se tenía un cuerpo médico, incipiente pero formado; un hospital, con cien años de existencia que empezaba a dejar el estigma tradicional de ser un moridero para dar asistencia y enseñanza; una Academia de Medicina que discutía los problemas médicos, asistía al Estado con sus asesorías en asuntos de higiene y establecía las conductas médicas y éticas a seguir por los profesionales y una Escuela de Medicina para formar médicos y dar atención a las necesidades en salud de la población. Contaban, además con la anestesia, la antisepsia, las técnicas quirúrgicas aceptadas entonces en el mundo de las intervenciones, las transfusiones aún en etapa primitiva, los estudios bacteriológicos, el concepto de homeostasis y, ya en camino el primer equipo de radiología. Tenían muchos problemas pero también grandes sueños por realizar. Así lo expresó Manuel Uribe Angel: "Pertenecemos a una generación que tanto tiene de infortunada, como tiene de dichosa. Si se dirige la vista al pasado, hay mucho qué deplorar, y si se dirige hacia delante, mucho' puede esperarse en bien de las generaciones venideras. Recojamos en este día nuestro pensamiento...trabajemos en el campo de los conocimientos útiles para procurarnos la adquisición de verdades que dejaremos en herencia a las generaciones que han de sucedernos en la patria".
POR EL DR. TIBERIO ALVAREZ ECHEVERRI, Profesor Titular, Sección de Anestesiología y Reanimación, Departamento de Cirugía, Facultad de Me- dicina, Universidad de Antioquia; Director de la Clínica de Alivio del Dolor, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia y Hospital Universitario San Vicente de Paúl, Medellín , Colombia.
Biblioteca Médica de la Universidad de Antioquia: 40 años sirviendo a la ciencia y a la cultura
¿Con qué se cura la gripa, qué quiere decir esto que me receto el médico para la enfermedad que tengo, cuántas enfermedades existen, son efectivas las medicinas alternativas? Millones de preguntas desde las más obvias formuladas por los entendidos en la materia, la del millón o las que merecen una de mil respuestas.
Esto y mucho más han encarado los empleados de la Biblioteca Médica de la Universidad de Antioquia que este mes arriba a cuatro décadas, durante las que ha cumplido un papel protagónico en el desarrollo científico y profesional de las generaciones médicas de Antioquia, siendo considerada una de las más importantes de su género en el país.
Aunque la facultad contó desde sus inicios, hace 120 años, con una colección bibliográfica, la Biblioteca Médica como tal fue organizada técnicamente en 1953, en el cuarto piso de la Facultad, convirtiéndose en la mejor estructurada, al servicio de la información médica en el país.
Sus colecciones, inspiradas en la medicina francesa, se han visto enriquecidas con los libros donados por la Academia de Medicina de Medellín. Actualmente reposan en sus estantes y bajo llave, verdaderas joyas de la medicina antioqueña, colombiana y mundial. Dignas de mencionar son las colecciones de Hipócrates, padre de la medicina; la Opera Omnia, escrita por Marcelo Malpighi y publicada en latín, en Londres en 1686; otra antigua obra que data de 1543; un tratado completo de anatomía del hombre del hombre, un clásico de la medicina publicado en 1844. y la legendaria forma de realizar la trepanación del cráneo desde los Incas hasta las generaciones del eminente doctor Tomás Quevedo Restrepo en 1883, quien describe en un valiosos ejemplar esta práctica médica, todavía en boga en la medicina moderna. Fue la primera neurocirugía que se hizo en Medellín y en Latinoamérica, que incluyó el diagnostico y operación de un tumor cerebral usando técnicas de anestesia, asepsia y antisepsia y un equipo de cirugía muy rudimentario que se conserva en la sala Historia de la Medicina, inaugurada durante las efemérides y donde reposarán los textos clásicos de los siglos XVIII, XIX y principios de la década del XX.
TESIS
Revisando los antiquísimos estantes, encontramos la primera tesis de grado de la Facultad de Medicina y Cirugía, una contribución al estudio del tratamiento de la Infección Puerperal, escrita en 33 páginas, para ostentar el doctorado en medicina y cirugía presentada y sostenida por Francisco Gómez E. en 1897, previos agradecimientos al doctor Juan B. Montoya y Flórez, iniciador de la medicina en Antioquia hace cerca de 122 años.
El quehacer de la Biblioteca Médica ha estado ligado al transcurrir de la centenaria Facultad de Medicina y al Hospital Universitario San Vicente de Paúl, a la que presta sus servicios con devoción y espíritu de Fraternidad y pertenencia.
SERVICIOS
Consiente de los retos que le impone el futuro y de las exigencias de los usuarios, se ha preparado tecnológicamente para brindar sus servicios en forma rápida y oportuna. Prueba de ello son los dos nuevos servicios que inauguró en ocasión de sus 40 años, El Centro de Documentación en Información en Sida y la Sala Historia de la Medicina. Dentro de su organización, la biblioteca no se ha contentado con la existencia de miles de textos y revistas que llenan las estanterías y que presta al público en su sala, a domicilio o entre las bibliotecas, sino que ha iniciado la gran aventura de convertir los contenidos de la medicina moderna y sofisticada, en textos electrónicos que facilitan inmediata de la información, condensada en discos compactos o el acceso directo en sus computadores vía telefónica a través del programa saluda (Salud Automatizada Universidad de Antioquia), donde el consultante encuentra las últimas informaciones sobre lo más disímiles temas de salud, trabajados por las más importantes publicaciones del mundo.
INTERSIDA
Los estudiantes y el público en general tienen, desde ahora, en la Biblioteca Medica de la Universidad de Antioquia el más completo centro de información en Sida, con publicaciones y actualizaciones en aspectos biológicos, epidemiológicos, sociales, jurídicos y psicológicos de la infección. Cuenta con un archivo codificado de documentos, folletos, manuales, textos y reimpresos de publicaciones relacionadas con el tema, así como videos, audiovisuales y material educativo para promover la prevención en la comunidad y en el personal de salud, lo mismo que un disco compacto de información actualizada que ofrece referencias con textos completos o resúmenes.
El nuevo servicio lo organizo la biblioteca con motivo de su aniversario.
TODOS
A la Biblioteca Médica acude desde el más renombrado de los especialistas hasta el más humilde de los pacientes que trata de encontrar en los libros, la explicación a sus quebrantos de salud.
Considerada como la gran Biblioteca pública de medicina de Antioquia, este servicio atendió el año pasado, 150.000 visitantes, más de 10.000 préstamos a domicilio y cerca de 50 mil consultas en la línea.
La Biblioteca sirve a estudiantes y público en general, de lunes a viernes de 8 a.m. a 7:30 p.m. y sábados de 8 a.m. a 12 m.
Este momento grato para la cultura y la ciencia que a todos enorgullece y muy especialmente a quienes han visto correr de frente se devenir histórico y sus servicios, la Biblioteca Médica, su actual directora Nora Helena López y el equipo de empleados brindan un enorme gesto de gratitud a quienes con sus consultas, sugerencias y servicios incondicionales, la ha hecho grande, permitiéndole crecer y desarrollarse para beneficio de las antiguas y nuevas generaciones médicas que actualmente se forman en la Universidad de Antioquia
Por Marleny Vélez Castaño
Esto y mucho más han encarado los empleados de la Biblioteca Médica de la Universidad de Antioquia que este mes arriba a cuatro décadas, durante las que ha cumplido un papel protagónico en el desarrollo científico y profesional de las generaciones médicas de Antioquia, siendo considerada una de las más importantes de su género en el país.
Aunque la facultad contó desde sus inicios, hace 120 años, con una colección bibliográfica, la Biblioteca Médica como tal fue organizada técnicamente en 1953, en el cuarto piso de la Facultad, convirtiéndose en la mejor estructurada, al servicio de la información médica en el país.
Sus colecciones, inspiradas en la medicina francesa, se han visto enriquecidas con los libros donados por la Academia de Medicina de Medellín. Actualmente reposan en sus estantes y bajo llave, verdaderas joyas de la medicina antioqueña, colombiana y mundial. Dignas de mencionar son las colecciones de Hipócrates, padre de la medicina; la Opera Omnia, escrita por Marcelo Malpighi y publicada en latín, en Londres en 1686; otra antigua obra que data de 1543; un tratado completo de anatomía del hombre del hombre, un clásico de la medicina publicado en 1844. y la legendaria forma de realizar la trepanación del cráneo desde los Incas hasta las generaciones del eminente doctor Tomás Quevedo Restrepo en 1883, quien describe en un valiosos ejemplar esta práctica médica, todavía en boga en la medicina moderna. Fue la primera neurocirugía que se hizo en Medellín y en Latinoamérica, que incluyó el diagnostico y operación de un tumor cerebral usando técnicas de anestesia, asepsia y antisepsia y un equipo de cirugía muy rudimentario que se conserva en la sala Historia de la Medicina, inaugurada durante las efemérides y donde reposarán los textos clásicos de los siglos XVIII, XIX y principios de la década del XX.
TESIS
Revisando los antiquísimos estantes, encontramos la primera tesis de grado de la Facultad de Medicina y Cirugía, una contribución al estudio del tratamiento de la Infección Puerperal, escrita en 33 páginas, para ostentar el doctorado en medicina y cirugía presentada y sostenida por Francisco Gómez E. en 1897, previos agradecimientos al doctor Juan B. Montoya y Flórez, iniciador de la medicina en Antioquia hace cerca de 122 años.
El quehacer de la Biblioteca Médica ha estado ligado al transcurrir de la centenaria Facultad de Medicina y al Hospital Universitario San Vicente de Paúl, a la que presta sus servicios con devoción y espíritu de Fraternidad y pertenencia.
SERVICIOS
Consiente de los retos que le impone el futuro y de las exigencias de los usuarios, se ha preparado tecnológicamente para brindar sus servicios en forma rápida y oportuna. Prueba de ello son los dos nuevos servicios que inauguró en ocasión de sus 40 años, El Centro de Documentación en Información en Sida y la Sala Historia de la Medicina. Dentro de su organización, la biblioteca no se ha contentado con la existencia de miles de textos y revistas que llenan las estanterías y que presta al público en su sala, a domicilio o entre las bibliotecas, sino que ha iniciado la gran aventura de convertir los contenidos de la medicina moderna y sofisticada, en textos electrónicos que facilitan inmediata de la información, condensada en discos compactos o el acceso directo en sus computadores vía telefónica a través del programa saluda (Salud Automatizada Universidad de Antioquia), donde el consultante encuentra las últimas informaciones sobre lo más disímiles temas de salud, trabajados por las más importantes publicaciones del mundo.
INTERSIDA
Los estudiantes y el público en general tienen, desde ahora, en la Biblioteca Medica de la Universidad de Antioquia el más completo centro de información en Sida, con publicaciones y actualizaciones en aspectos biológicos, epidemiológicos, sociales, jurídicos y psicológicos de la infección. Cuenta con un archivo codificado de documentos, folletos, manuales, textos y reimpresos de publicaciones relacionadas con el tema, así como videos, audiovisuales y material educativo para promover la prevención en la comunidad y en el personal de salud, lo mismo que un disco compacto de información actualizada que ofrece referencias con textos completos o resúmenes.
El nuevo servicio lo organizo la biblioteca con motivo de su aniversario.
TODOS
A la Biblioteca Médica acude desde el más renombrado de los especialistas hasta el más humilde de los pacientes que trata de encontrar en los libros, la explicación a sus quebrantos de salud.
Considerada como la gran Biblioteca pública de medicina de Antioquia, este servicio atendió el año pasado, 150.000 visitantes, más de 10.000 préstamos a domicilio y cerca de 50 mil consultas en la línea.
La Biblioteca sirve a estudiantes y público en general, de lunes a viernes de 8 a.m. a 7:30 p.m. y sábados de 8 a.m. a 12 m.
Este momento grato para la cultura y la ciencia que a todos enorgullece y muy especialmente a quienes han visto correr de frente se devenir histórico y sus servicios, la Biblioteca Médica, su actual directora Nora Helena López y el equipo de empleados brindan un enorme gesto de gratitud a quienes con sus consultas, sugerencias y servicios incondicionales, la ha hecho grande, permitiéndole crecer y desarrollarse para beneficio de las antiguas y nuevas generaciones médicas que actualmente se forman en la Universidad de Antioquia
Por Marleny Vélez Castaño
JUAN BAUTISTA LONDOÑO ISAZA (1860-1951)
Nació en Sonsón, Antioquia el 30 de agosto de 1860. Realizo sus estudios de pregrado en la Universidad del Estado obteniendo su grado de doctor en Medicina y Cirugía en Bogotá, el 30 de marzo de 1884.
Fue un medico interesado en la botánica y las propiedades terapéuticas de las plantas como la coca, el árnica morada el manzanillo, la palomita, el culén, el drago y varias plantas con descripciones originales.
Algunos de sus cargos fueron: Concejal en Salamina donde crea la Sociedad de San Vicente de Paúl, Diputado a la Asamblea Departamental y Representante a la Cámara, Profesor de la Facultad de Medicina, uno de los primeros directores del Manicomio Departamental, Presidente de la Academia de Medicina de Medellín, en 1899.
En 1910 fue designado Director Departamental de Instrucción Publica. Es elegido miembro de número de la Academia Antioqueña de Historia en 1922.
Fue nombrado Decano de la Facultad de Medicina en el periodo 1924-1927 después de la candidatura del medico Juan B. Montoya y Flórez.
Por sus excelentes labores médicas recibe en 1934 la Cruz de Boyacá.
Falleció el 21 de diciembre de 1951.
Fue un medico interesado en la botánica y las propiedades terapéuticas de las plantas como la coca, el árnica morada el manzanillo, la palomita, el culén, el drago y varias plantas con descripciones originales.
Algunos de sus cargos fueron: Concejal en Salamina donde crea la Sociedad de San Vicente de Paúl, Diputado a la Asamblea Departamental y Representante a la Cámara, Profesor de la Facultad de Medicina, uno de los primeros directores del Manicomio Departamental, Presidente de la Academia de Medicina de Medellín, en 1899.
En 1910 fue designado Director Departamental de Instrucción Publica. Es elegido miembro de número de la Academia Antioqueña de Historia en 1922.
Fue nombrado Decano de la Facultad de Medicina en el periodo 1924-1927 después de la candidatura del medico Juan B. Montoya y Flórez.
Por sus excelentes labores médicas recibe en 1934 la Cruz de Boyacá.
Falleció el 21 de diciembre de 1951.
Etiquetas:
Juan Bautista Londoño Isaza (1860-1951)
Ignacio Vélez Escobar: Pionero de la Medicina en Antioquia

Ignacio Vélez Escobar nació en Medellín en 1918. Realizó sus estudios de bachillerato en el Colegio de San Ignacio, graduándose en el año de 1934.
Realizó sus estudios de medicina en la Universidad de Antioquia y se graduó con la tesis titulada “Cáncer Gástrico” el 20 de agosto de 1942, año en que fue nombrado por la Junta del Hospital como “Practicante de la Consulta Externa”.
Se especializó en Gastroenterología en la University Pennsylvania Graduate Shool Of Medicine en 1944.
Fue el fundador de la Clínica Soma en 1947, ocupando el cargo de presidente.
Fue rector de la Universidad de Antioquia en 1944. Para 1945 se vinculó a la docencia en la Facultad de Medina de la Universidad y fue nombrado profesor auxiliar de la Cátedra de Medicina Interna en 1947.
En 1948, se vinculó a la redacción de la Revista Boletín Clínico e hizo una colecta entre los profesores, para instalar su oficina y renovar la publicación. Se puso de acuerdo con la Academia de Medicina de Medellín, para fusionar las dos revistas y fundar “Antioquia Medica” cuyo primer número salió a luz pública en junio de 1950.
En 1948 fue aceptado como miembro de la Academia de Medicina de Medellín y para el año 1953 fue nombrado como su Presidente.
En 1950 es nombrado Decano de la Facultad, para el periodo de 1950-53. Durante este periodo se terminó el Edificio Central de la Facultad, el Auditorio Principal, el recinto de la Academia de Medicina de Medellín, las instalaciones físicas de la Biblioteca y un local para la Escuela de Enfermería.
El 13 de septiembre de 1954 fue nombrado Decano de la Facultad por segunda vez, cargo que desempeñó hasta el año 1949.
Realizó sus estudios de medicina en la Universidad de Antioquia y se graduó con la tesis titulada “Cáncer Gástrico” el 20 de agosto de 1942, año en que fue nombrado por la Junta del Hospital como “Practicante de la Consulta Externa”.
Se especializó en Gastroenterología en la University Pennsylvania Graduate Shool Of Medicine en 1944.
Fue el fundador de la Clínica Soma en 1947, ocupando el cargo de presidente.
Fue rector de la Universidad de Antioquia en 1944. Para 1945 se vinculó a la docencia en la Facultad de Medina de la Universidad y fue nombrado profesor auxiliar de la Cátedra de Medicina Interna en 1947.
En 1948, se vinculó a la redacción de la Revista Boletín Clínico e hizo una colecta entre los profesores, para instalar su oficina y renovar la publicación. Se puso de acuerdo con la Academia de Medicina de Medellín, para fusionar las dos revistas y fundar “Antioquia Medica” cuyo primer número salió a luz pública en junio de 1950.
En 1948 fue aceptado como miembro de la Academia de Medicina de Medellín y para el año 1953 fue nombrado como su Presidente.
En 1950 es nombrado Decano de la Facultad, para el periodo de 1950-53. Durante este periodo se terminó el Edificio Central de la Facultad, el Auditorio Principal, el recinto de la Academia de Medicina de Medellín, las instalaciones físicas de la Biblioteca y un local para la Escuela de Enfermería.
El 13 de septiembre de 1954 fue nombrado Decano de la Facultad por segunda vez, cargo que desempeñó hasta el año 1949.
Etiquetas:
Ignacio Velez Escobar
JUAN BAUTISTA MONTOYA Y FLOREZ (1867-1937)
Pionero de la medicina, nace en Titiribí, Antioquia el 21 de abril de 1867 en el seno de una familia modesta, sus estudios de pregrado en Medicina los realizo en Bogota, fue asistente en el año de 1886 de la escuela de Medicina y se desempeño como profesor de de Física en la Universidad Católica. Se graduó con la tesis titulada Electro logia Medica el 14 de marzo de 1892 y viajo a Paris por dos años donde trabajo en el laboratorio Pasteur donde se dedicó al estudio de la bacteriología y el microscopio, fue miembro de la sociedad Hipno - Sicológica y la Sociedad de Obstetricia y Ginecológica de Paris. Trabajo sobre el carate y en 1898 su tesis laureada fue sobre “Recherches sur les carate de la Colombia” se graduó el 17 de noviembre de 1898 cuando tenia 31 años.
Para el año de 1900 regreso a Colombia e implementó la primera cátedra de bacteriología en el país, las primeras técnicas para el desarrollo de los quirófanos (utilizadas en la Clínica San Juan Dios de Bogotá y en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín), los conceptos de la asepsia y antisepsia, y el primer aparato de rayos X.
Introdujo el primer aparato de de Rayos X a Medellín en 1901. Aplico sus conocimientos adquiridos en parís introduciendo y aplicando por primera vez en Colombia en 1902 el éter como anestesia general relegando al cloroformo que se utilizaba para esa época a demás Introdujo el uso de la anestesia local, troncular y raquídea con el uso de cocaína en 1904.
Sus recomendaciones fueron de gran ayuda por ejemplo el uso de adrenalina a pacientes con paro cardiaco.
En 1903 El doctor Juan Bautista Montoya y Flórez inaugura la sala de cirugía del Hospital San Juan de Dios. Publica “Una Lección de Anestesia General” donde se refiere al cloroformo y al éter, sus problemas, indicaciones y contraindicaciones.
Para 1912 introduce en Antioquia la anestesia rectal según el método de Gwatmey con el fin de operar a los pacientes con labio leporino. También introduce la raquianestesia pero debido a pequeños accidentes y una muerte se suspendió esta técnica por un tiempo en Antioquia
En el año 1922 fue el Presidente de la Academia Antioqueña de Historia, Director de su Órgano Oficial “El Repertorio Histórico y de la Academia de Medicina de Medellín en 1929.
Se desempeño como Decano de la Facultad de Medicina en el periodo de 1922– 1924.
Fue uno de los fundadores del Hospital San Vicente de Paúl y dedicó más de 30 años de su vida a la Escuela Quirúrgica de Antioquia, reconocido como el profesor que moldeó toda la generación quirúrgica venidera. Ahora se le rinde homenaje con la terminación del busto en yeso que encomendaron sus alumnos en el año de su muerte, guardado desde entonces en la Biblioteca de la Facultad de Medicina.
"Entre los cirujanos de Antioquia, el mejor, Aquí enseñó y trabajó hasta su muerte. 1867 - 1937", leyenda de la placa del busto en su nombre, ubicada frente al Bloque de Cirugía del Hospital San Vicente de Paúl.
Para el año de 1900 regreso a Colombia e implementó la primera cátedra de bacteriología en el país, las primeras técnicas para el desarrollo de los quirófanos (utilizadas en la Clínica San Juan Dios de Bogotá y en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín), los conceptos de la asepsia y antisepsia, y el primer aparato de rayos X.
Introdujo el primer aparato de de Rayos X a Medellín en 1901. Aplico sus conocimientos adquiridos en parís introduciendo y aplicando por primera vez en Colombia en 1902 el éter como anestesia general relegando al cloroformo que se utilizaba para esa época a demás Introdujo el uso de la anestesia local, troncular y raquídea con el uso de cocaína en 1904.
Sus recomendaciones fueron de gran ayuda por ejemplo el uso de adrenalina a pacientes con paro cardiaco.
En 1903 El doctor Juan Bautista Montoya y Flórez inaugura la sala de cirugía del Hospital San Juan de Dios. Publica “Una Lección de Anestesia General” donde se refiere al cloroformo y al éter, sus problemas, indicaciones y contraindicaciones.
Para 1912 introduce en Antioquia la anestesia rectal según el método de Gwatmey con el fin de operar a los pacientes con labio leporino. También introduce la raquianestesia pero debido a pequeños accidentes y una muerte se suspendió esta técnica por un tiempo en Antioquia
En el año 1922 fue el Presidente de la Academia Antioqueña de Historia, Director de su Órgano Oficial “El Repertorio Histórico y de la Academia de Medicina de Medellín en 1929.
Se desempeño como Decano de la Facultad de Medicina en el periodo de 1922– 1924.
Fue uno de los fundadores del Hospital San Vicente de Paúl y dedicó más de 30 años de su vida a la Escuela Quirúrgica de Antioquia, reconocido como el profesor que moldeó toda la generación quirúrgica venidera. Ahora se le rinde homenaje con la terminación del busto en yeso que encomendaron sus alumnos en el año de su muerte, guardado desde entonces en la Biblioteca de la Facultad de Medicina.
"Entre los cirujanos de Antioquia, el mejor, Aquí enseñó y trabajó hasta su muerte. 1867 - 1937", leyenda de la placa del busto en su nombre, ubicada frente al Bloque de Cirugía del Hospital San Vicente de Paúl.
Ver video Pioneros de la Medicina
Etiquetas:
Juan Bautista Montoya y Florez (1867-1937)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
